
¿Quieres ser instalador de gas? Esta guía te explica cómo obtener la licencia SEC
Cada año muchas personas deciden aprender un oficio que les permita trabajar de forma independiente, desarrollar una carrera técnica o incluso crear su propia empresa. Una de las alternativas más atractivas es convertirse en Instalador de Gas autorizado por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC).
Sin embargo, basta con comenzar a investigar para que aparezcan las dudas. ¿Es necesario estudiar una carrera? ¿Qué licencia debo obtener? ¿Cómo es el examen? ¿Cuánto cuesta el proceso? ¿Realmente vale la pena?
Si tú también te has hecho alguna de estas preguntas, esta guía es para ti.
¿Qué hace realmente un instalador de gas?
En nuestros artículos hemos hablado muchas veces del instalador de gas. Es quien construye una red nueva, quien realiza las reparaciones cuando una instalación no aprueba una inspección y quien posteriormente presenta el trámite TC6 ante la SEC para declarar la instalación.
Pero su responsabilidad va mucho más allá de eso.
Cada instalación de gas que construye será utilizada durante años por familias, comercios o industrias. Por eso, además de dominar aspectos técnicos, debe conocer la normativa vigente y asumir la responsabilidad de que cada proyecto sea seguro.
No es casualidad que esta profesión esté regulada por la ley.
¿Quién autoriza a un instalador de gas?
En Chile, las licencias de instalador de gas están reguladas por el Decreto Supremo N.º 191 de 1996 del Ministerio de Economía, también conocido como el Reglamento de Instaladores de Gas.
Esta normativa establece que sólo las personas que cuenten con una licencia otorgada por la SEC pueden diseñar, proyectar, construir y mantener instalaciones de gas.
En otras palabras, aunque una persona tenga experiencia trabajando con gas, no podrá declarar instalaciones ni presentar un TC6 si no cuenta con una licencia vigente.
Existen varias licencias, pero probablemente sólo necesites conocer una
El reglamento contempla cinco tipos de licencias. Sin embargo, para quienes desean trabajar con instalaciones de gas natural o gas licuado, las más importantes son las clases 1, 2 y 3.
Las licencias Clase 1 están dirigidas principalmente a ingenieros mecánicos e ingenieros químicos. Permiten trabajar en cualquier tipo de instalación de gas, sin restricciones de presión ni potencia instalada.
Las licencias Clase 2 pueden ser obtenidas por ingenieros de otras especialidades que acrediten conocimientos en termodinámica y mecánica de fluidos. También permiten trabajar en instalaciones de gas natural y gas licuado, aunque con algunas limitaciones respecto al tipo de presión autorizada.
La Clase 3, en cambio, es la licencia que suele interesar a la mayoría de quienes desean iniciarse en esta profesión. No exige un título universitario y permite trabajar en instalaciones de baja presión de hasta 60 kW de potencia instalada, rango suficiente para la gran mayoría de las viviendas.
Como referencia, una vivienda típica con cocina y calefón suele tener una potencia instalada cercana a los 33 kW, muy por debajo del límite permitido para un instalador Clase 3.
Por eso, para muchas personas esta licencia representa la puerta de entrada al rubro.
Entonces… ¿cualquiera puede obtener la licencia Clase 3?
Aquí aparece una confusión bastante común.
Muchas personas creen que basta con inscribirse y rendir un examen. En realidad, el proceso comienza mucho antes.
La evaluación es realizada por Centros de Certificación de Competencias Laborales acreditados por ChileValora y reconocidos por la SEC. Antes de autorizar tu participación, estos centros evaluarán si realmente cuentas con antecedentes suficientes para ser considerado candidato.
Durante esa etapa normalmente solicitarán documentos de identificación, formularios, antecedentes laborales, cartas de recomendación e incluso una entrevista personal.
Con toda esa información elaborarán un informe que determinará si puedes o no rendir la evaluación.
Sí, existe la posibilidad de que un postulante sea rechazado antes de llegar al examen.
¿Cómo puedo prepararme si todavía no tengo experiencia?
La forma más natural consiste en trabajar junto a un instalador autorizado, participando en la construcción y reparación de instalaciones de gas.
Sin embargo, esa no es la única alternativa.
Actualmente existen instituciones que ofrecen cursos orientados específicamente a quienes desean obtener la licencia Clase 3. Estos programas combinan contenidos teóricos con una fuerte componente práctica, permitiendo desarrollar habilidades como la soldadura fuerte, la interpretación de planos, las pruebas de hermeticidad y la revisión de artefactos a gas.
Una de las instituciones más conocidas es el Centro de Capacitación Industrial de la Universidad de Santiago (CAI USACH), que cuenta con un programa específico para Instalador de Gas Clase 3 y dispone de laboratorios donde los alumnos practican con instalaciones reales.
Por supuesto, también existen otras instituciones que pueden entregar una formación equivalente.
Lo importante no es únicamente obtener un certificado, sino adquirir las competencias necesarias para desempeñar el oficio con seguridad y enfrentar con confianza la evaluación práctica.
Nuestra recomendación: si no tienes experiencia previa, prioriza siempre un curso con un fuerte componente práctico. La teoría es importante, pero la evaluación práctica representa el mayor porcentaje de la nota final.
¿Cómo es el examen?
Muchos imaginan una prueba escrita de alternativas, pero la realidad es bastante distinta.
La evaluación busca comprobar que realmente eres capaz de desempeñarte como instalador de gas y, por eso, combina distintos tipos de pruebas.
Existe una evaluación teórica sobre normativa y reglamentación, donde se revisan temas como el Decreto Supremo N.º 66, el rol de la SEC y el proceso de certificación de instalaciones.
También se presentan casos prácticos que obligan al postulante a tomar decisiones similares a las que enfrentará durante su trabajo cotidiano.
Además, el centro evaluará los antecedentes de experiencia y capacitación presentados durante la etapa de postulación.
Pero la parte más importante corresponde a la evaluación práctica.
Aquí deberás demostrar que sabes ejecutar una soldadura fuerte correctamente, realizar pruebas de hermeticidad, interpretar una instalación, analizar diámetros de cañerías, elaborar croquis, comprender una memoria de cálculo, calcular ventilaciones y completar correctamente la documentación necesaria para presentar un TC6.
En otras palabras, no basta con memorizar la normativa. Debes demostrar que eres capaz de aplicar esos conocimientos en terreno.
¿Cuánto cuesta convertirse en instalador de gas?
Como toda especialización técnica, obtener la licencia implica una inversión.
Al momento de publicar este artículo, los valores aproximados son los siguientes:
- Curso de Instalador de Gas Clase 3 (CAI USACH): $400.000.
- Proceso de certificación de competencias: $250.000.
Aunque pueda parecer un monto importante, conviene verlo como una inversión de largo plazo. Obtener la licencia no sólo abre nuevas oportunidades laborales, sino que también permite trabajar de manera independiente y desarrollar un negocio propio.
¿Dónde puedo encontrar un centro certificador?
Si deseas iniciar el proceso, puedes consultar directamente el listado oficial de Centros de Certificación de Competencias Laborales en el sitio de ChileValora.
Para encontrar los centros que evalúan Instaladores de Gas Clase 3 sólo debes aplicar los siguientes filtros:
- Sector: Construcción
- Subsector: Instalaciones Eléctricas, de Gasfitería y Climatización
- Área Productiva: Gas
- Perfil: Instalador(a) de Gas Clase 3
Un último consejo antes de comenzar
Convertirse en instalador de gas no consiste únicamente en obtener una licencia.
Significa asumir la responsabilidad de construir instalaciones que deberán funcionar de forma segura durante muchos años.
Por eso, tan importante como aprender a soldar o interpretar una memoria de cálculo es rodearse de profesionales que puedan orientarte durante tus primeros proyectos.
En CRG Ingeniería trabajamos diariamente junto a instaladores de gas de distintos niveles de experiencia. Sabemos que los primeros trabajos generan muchas dudas y creemos que la relación entre un instalador y un organismo de inspección debe ser mucho más que una simple certificación.
Nuestro objetivo es que cada proyecto llegue a buen término y que cada nuevo instalador contribuya a construir instalaciones más seguras para todos.
Si estás comenzando en este rubro y necesitas orientación sobre inspecciones, certificaciones o el proceso de obtención del sello verde, estaremos encantados de ayudarte.



